¡Cuéntame acerca de tu perro! Parte I
Por Armin Winkler
traducción: Juan Sangüesa Massiel.

El SV celebra 100 años este año, de manera que, para todos los propósitos, el adiestramiento del Schutzhund ha estado entre nosotros por cien años también. Durante este tiempo se han escrito incontables libros y se han dictado todavía más seminarios, y ni siquiera empecemos a sacar las cuentas de cuantas conversaciones se han mantenido hasta tarde en la noche con el tópico del adiestramiento. En todas estas discusiones acerca de perros, sus cualidades y su entrenamiento, es usada una terminología bastante variada.

Siendo yo mismo uno de aquellos que se han quedado hasta tarde en la noche, conversando hasta perder la voz, he descubierto que hay pocas cosas en el entrenamiento que son tan diversas como la interpretación de esta terminología. ¿Por qué es esto?

Muchos términos usados en el adiestramiento hoy en día, han tenido un especial significado asignado a ellos a través de la forma en que eran utilizados. Pero a menudo, a medida que el uso de la palabra cambió con el tiempo, así también cambió su significado. Una de las cosas más difíciles de lograr en las discusiones que se desarrollan hoy en día en torno al adiestramiento es establecer una base de entendimiento e interpretación de la terminología empleada. Usualmente, una vez que quienes se encuentran debatiendo, logran "estar en la misma página", la discusión se torna mucho más productiva.

Yo siento que los conceptos en el adiestramiento son a menudo sobre-simplificados. Las características son generalizadas y etiquetadas en una forma en que se ha hecho virtualmente imposible el visualizar a un perro a través de su descripción.

Todos tenemos que evaluar perros a fin de desarrollar un correcto enfoque de trabajo para ellos. Para lograr esto, tenemos que conocer tantos detalles del perro como sea posible, y esto a su vez requiere de "desmantelar" las cosas, para llegar así a los elementos más pequeños que constituyen las motivaciones del perro. De modo que, en lugar de generalizar acerca de una característica que advierto en un perro, yo trato de indagar en cada elemento individualizable que pueda encontrar. Cada característica es como una pieza de un complejo mecanismo y para asegurarnos que éste funcione adecuadamente, debemos inspeccionar cada pieza.

No es mi intención sermonear, ni tampoco establecer "verdades incuestionables". El adiestramiento canino no es una ciencia exacta, sino estimación educada. Es de esperar que a mayor educación, nuestras estimaciones resulten más acertadas. Pero tenemos que recordarnos a nosotros mismos que, aun así, siguen siendo estimaciones solamente. Este artículo está orientado como una discusión analítica de las complejidades involucradas en este tipo de trabajo de evaluación basado en inferencias. Espero que provoque alguna reflexión y conduzca a examinar más de cerca los detalles.

Umbrales de estimulación

Este es el tópico más lógico para empezar, ya que cada respuesta del perro es desencadenada por un estímulo. Webster define umbral como: "el punto en el cual un estímulo es suficientemente fuerte para ser percibido o producir una respuesta." En otras palabras, es el nivel más bajo de estimulación capaz de gatillar una respuesta.
Desafortunadamente, este término no es lo bastante usado cuando se evalúa a un perro. Cuando hablamos de impulsos, nervios, dureza, etc. la mayor parte del tiempo estamos en realidad hablando de los umbrales del perro en cuestión y nada más. Usemos el ejemplo del dolor para examinar esto. El dolor no es más que desagrado y cada perro tiene un punto diferente en el cual un determinado estímulo físico llegará a ser desagradable. En otras palabras, cada perro percibirá la sensación de dolor a distintos niveles de influencia física. Esto no tiene nada que ver con el carácter del perro o su temperamento, sino que sólo es una descripción de su respuesta corporal frente a un estímulo físico. A menudo usamos palabras como "dureza" para resumir esto, pero esta expresión se ha transformado en una evaluación cualitativa. ¿Podemos simplificar tanto esta estimación? Pienso que no. Más adelante me voy a referir al tema de la dureza, pero por ahora quiero permanecer un poco más en el tópico de los umbrales.
Otro ejemplo que nos ayudará a ilustrar este punto, es el de los perros que son evaluados como "defensivos". ¿Qué significa esto en realidad? Yo pienso que dependerá de la persona que está haciendo la evaluación. Pero de nuevo el término "defensivo" conduce a interpretación. El amplio rango de perros que han sido descritos de esta forma, presenta una gran variedad, sin embargo todos son clasificados con la misma expresión. Una cosa que la mayor parte de los perros que son llamados "defensivos" tienen en común es esta: todos tienen bajos umbrales para los estímulos de defensa. Ustedes dirán: " ¿No es acaso la misma cosa?...La respuesta es "¡No!". Después hablaremos del instinto de defensa, pero ahora solo diré lo siguiente: El impulso de defensa es activado en un perro cuando éste percibe un estímulo que lo lleva a un estado de preocupación o temor acerca de su bienestar físico. La respuesta puede ser defensa activa (agresión) o pasiva (fuga u otros tipos de conducta de evitación). Si consideramos a todos los perros que son catalogados como defensivos, veremos entonces que lo único en común que tienen es su umbral de estimulación. Cada uno de estos perros requerirá de un distinto enfoque en su adiestramiento, el que dependerá mucho más de su respuesta al estímulo, que del umbral de estímulo propiamente tal. Algunos perros pueden tener umbrales de defensa extremadamente altos, pero esto no nos dice nada en absoluto respecto de su capacidad de manejar el estímulo una vez percibido.


El impulso de presa también tiene umbrales de estimulación. Muchas evaluaciones cualitativas son realizadas acerca del impulso de presa de un perro, cuando en realidad lo que se está observando son los umbrales de estímulo. Esto a menudo lleva a conclusiones erróneas acerca de los perros y consecuentemente a un entrenamiento de menor calidad que lo óptimo. Un perro "x" puede percibir un estímulo desencadenador de la presa muy fácilmente, de manera que resulta muy sencillo activar su impulso de presa. Pero esto no implica necesariamente que ese perro tenga un buen instinto de presa. La evaluación de la fuerza y calidad de la presa requiere de un análisis separado y cuidadoso que va más allá del umbral de estímulo. Basta fijarse en los tests de selección de cachorros, ¿Cuántas veces hemos visto cachorros fácilmente estimulados en presa, pero que más tarde han demostrado estar por debajo de las expectativas que teníamos para ellos? Nuevamente, bajo una examinación más cuidadosa, vemos que la facilidad de alcanzar estimulación es una categoría de evaluación distinta de la calidad del impulso en si mismo.


Otro ejemplo sería el umbral de estímulo para los ruidos. Pienso que el test de sensibilidad a los ruidos que se usa actualmente, no hace más que permitir una limitada evaluación del umbral para los ruidos. Mi amigo, Thomas Baumann, concuerda conmigo en que dicho test es inadecuado como evaluación de la sensibilidad a los ruidos. Actualmente, él se encuentra realizando un estudio e investigación de este tema en sus instalaciones privadas, como también en la escuela para perros de policía que él dirige (Naustadt/Sachsen/Alemania). En una habitación dispuso de avanzados equipos de audio, en los cuales reproduce una colección de aprox. 15 ruidos diferentes durante tres minutos, con breves pausas entre ellos (desde campanillas de bicicletas hasta vidrios que se rompen, motores y fuegos artificiales, etc.). Estos ruidos son escuchados por los perros mientras permanecen solos en la pieza durante la prueba. Los resultados han sido sorprendentes, mientras algunos perros han permanecido inmutables inicialmente, otros se han venido abajo después del primer minuto, algunos mostraron reacciones diversas a los ruidos: temor o agresión, para luego recuperarse y terminar el test calmados y en control de sí mismos. El rango de reacciones incluyó: fugas en pánico, acobardamientos en un rincón, actitud estática de inmovilidad con temblores producidos por el miedo, reacciones agresivas y también neutrales. Este estudio está todavía en pañales y varios investigadores más se van a involucrar en la interpretación de los resultados finales. Por ahora es suficiente para mi propósito de ilustrar que la evaluación de la sensibilidad a los ruidos es mucho más complicada de lo que se cree. Y, nuevamente, los umbrales de cuando un ruido llega a ser molesto para un perro, son un factor importante a determinar. Para establecer algo más que eso, es necesario observar con detalle las reacciones e interpretarlas con cuidado y gran capacidad de reflexión. Insisto en que sobre-simplificar la evaluación del carácter de un perro, no nos ayudará a lograr una imagen clara de quién es él. Los umbrales de estimulación tienen que ser evaluados en forma individual y para cada categoría por separado. Ellos representan subcategorías para cada característica que un perro pueda exhibir. Muchos perros pueden tener idénticos umbrales de estimulación, pero sus respuestas variar enormemente. No es raro que los umbrales sean diferentes niveles en cada categoría. Me voy a referir a los umbrales de estímulo en todos los temas que aún quedan por desarrollar, con la esperanza de que eso ayude a ilustrar más claramente cuándo y cómo entran a tallar en la lectura de un perro. Las conclusiones que me gustaría que los lectores sacaran de esta discusión acerca de los umbrales son: que estos requieren de examinación individual, que son solamente parte de las características, que deben ser designados separadamente y que ellos en sí mismos no nos dicen nada acerca de la calidad de un perro.


Un comentario final acerca de los umbrales. Muchos de ellos pueden ser manipulados a través de la experiencia. En otras palabras, el adiestramiento puede elevar o bajar ciertos umbrales de estimulación. El proceso de elevar los umbrales es lo que llamamos "desensibilización". Si el proceso se realiza bien, el perro necesitará un nivel mucho mayor de estímulo para dar una respuesta. Bajar los umbrales, en cambio, requiere de preparar situaciones que van a predisponer al perro a percibir un estímulo a niveles más bajos. Mientras que en un principio se trata de asociar distintos factores para desencadenar una respuesta, más tarde -si es hecho correctamente- lograremos que un solo estímulo de muy bajo nivel sea suficiente para producir la misma respuesta.

Dureza (temple)

Éste es otro término que es usado ampliamente y muchos perros son generalizados con esta etiqueta, pero.... ¿Qué significa dureza? Vamos a revisarlo más de cerca. El etólogo suizo Dr. E. Seiferle lo ha definido de la siguiente manera. "La habilidad de soportar influencias negativas y experiencias como el dolor, castigo, derrota en el combate, sin ser significativamente afectado en el momento en que ocurren o a largo plazo." En esta definición queda muy claro que, para que el perro sea considerado "duro", tiene que percibir la influencia que está experimentando como algo negativo o adverso y ser capaz de afrontarla sin resultar significadamente afectado.
Cuando un perro es considerado duro, hay muchas interpretaciones posibles, a menos que se realice una examinación más detallada para evaluar correctamente su dureza. Para mí, lo lógico es que el primer factor a evaluar sea el umbral de estímulo del perro. Por ej., una de las influencias específicamente mencionadas en la definición del Dr. Seiferle es el dolor, pero como ya lo he mencionado, los umbrales de dolor de los perros varían enormemente. Si un perro tiene un umbral de dolor muy alto, eso significa que se requerirá de una influencia física bastante severa para llegar a causarle malestar. Pero, si el perro no percibe una influencia física como dolorosa, ¿Podemos decir que en realidad está soportando dolor? Yo pienso que no. Al no percibir lo negativo, no tenemos ningún indicio de cómo respondería el perro frente a algo adverso.
Yo diría que las más de las veces, cuando alguien habla acerca de la dureza de un perro determinado, todo lo que podemos sacar en limpio son el umbral de dolor y el nivel de reactividad de ese perro. ¿Qué es reactividad? Bueno, con eso sólo quiero decir tendencia a mostrar una reacción. Hoy en día no parece importar el tipo de reacción que un perro pudiera mostrar. Un perro que muestra cualquier reacción es a muy a menudo etiquetado como no tan duro como aquél que no muestra reacción alguna. Incluso más todavía, reacciones positivas y fuertes son interpretadas como signo de debilidad, mientras que perros con umbrales de estimulación altos o que no son muy reactivos, son con frecuencia llamados duros.


Yo pienso que podemos descomponer la dureza en tres áreas. Dureza ante el dolor, dureza ante el figurante y dureza ante el guía. Éstas son las principales áreas en que el término dureza es utilizado. Creo que la dureza frente al dolor puede ser llamada simplemente umbral de dolor, ya que de hecho es el nivel de influencia física que el perro percibe como desagradable o doloroso. No establece nada respecto al carácter o temperamento del perro. La dureza frente al figurante depende claramente de su umbral para la estimulación defensiva. Un perro que no se siente amenazado por el figurante no debiera ser considerado duro. Dureza ante el guía es algo que dependerá de cuan fácilmente el perro se vea afectado por las emociones de su partner humano. Sí, emociones.


Naturalmente hay sobre-posiciones en estas tres áreas. A menudo los perros asocian un estímulo neutral como el dolor con el figurante, o el guía, en cuyo caso el umbral de estimulación relacionado con el figurante o con el guía llega a ser un factor en cómo el perro se enfrenta al dolor. Piensen en aquellos perros que no pueden usar un collar de puntas para la obediencia porque se vienen abajo. Muchos de estos mismos perros podrían arrastrar a su dueño en bicicleta usando el mismo collar sin siquiera pestañear. La diferencia es que la influencia del guía es nula durante el paseo en bicicleta. Otro ejemplo, perros que no tienen ningún problema si su dueño los toca con una varilla suave, algunos incluso se entusiasman con ello. Estos mismos perros, si sus umbrales de defensa son bajos, mostrarían reacciones extremas (positivas o negativas) si un figurante hiciera lo mismo.


Otro factor que afecta grandemente la capacidad de los perros para resistir algo, son sus instintos. Escogí la palabra "resistir" para diferenciarla de la palabra "soportar" que Seiferle usa en su definición de dureza. Por ej. Un perro puede resistir una influencia negativa para satisfacer su instinto de presa, pero esto no significa que sea capaz de soportar la misma influencia negativa en una situación en que su impulso de presa no está activado.


La forma estandarizada de evaluar la dureza en las pruebas de Schutzhund, los exámenes de confirmación y aptos de cría, es generalmente el momento en que el perro recibe los dos golpes de la fusta durante la fase de protección. Esto simplemente nos da un vistazo del perro y nada cercano a una imagen detallada. Lo que aprendemos es bastante útil e informativo, pero pienso que no nos dice mucho acerca de la dureza del perro.


Espero no estar confundiendo a nadie, yo no tengo un sistema más perfecto que los demás para evaluar la dureza en un perro. Pero una etiqueta superficial no es suficiente, tenemos que indagar más profundamente. Debemos mantener la definición de dureza en la mente y mirar todos los detalles que rodean la situación, manteniendo las observaciones en una perspectiva adecuada, a fin de obtener una imagen tan precisa del perro como sea posible. Esto es crucial para tomar las decisiones de adiestramiento correctas.

Nervios

Esta se ha transformado en una expresión recurrente para casi todo. Buenos nervios, malos nervios, nervios débiles, nervios fuertes, nervios delgados, nervios gruesos. ¿De dónde vienen estos términos? Y, más importante, ¿Qué significan? Los nervios en sí mismos no son más que largas células fibrosas que transmiten impulsos desde las diferentes partes del cuerpo hasta el sistema nervioso central y después de regreso. No creo que nadie esté pretendiendo afirmar que un perro determinado tiene células nerviosas más delgadas que otro....Eso sería algo un poco difícil de medir. En Webster también hay una referencia a nervios como "audacia o intrepidez". Aun cuando así es un poco más entendible, todavía no nos clarifica los usos del término. Personalmente pienso que toda la discusión acerca de los nervios viene de "conversacionalizar" un concepto del conductismo, el cual mucha gente que lo usa no está familiarizada con él. Yo intentaré dar una breve descripción de este concepto antes de hablar de la evaluación práctica de los nervios. El concepto al que me estoy refiriendo es uno que el conductista Ivan P.Pavlov desarrolló para tipificar temperamento. Él usó un sistema para diferenciar entre cuatro "tipos" básicos de actividad del sistema nervioso (De aquí es de donde viene el término nervio.) Para ello basó su terminología en un concepto que nos lleva hasta Hipócrates ( 500 A .C.), quien atribuía los diferentes tipos de temperamento a los fluidos corporales: Sangre (tipo sanguíneo), Flema (tipo flemático), Bilis (tipo colérico), y bilis negra (tipo melancólico). Esto sólo para explicar el origen de estos nombres. Ahora veremos lo que estos tipos realmente significan.
¿Qué quiere decir Pavlov con "actividad del sistema nervioso"? Los dos procesos básicos del sistema nervioso son excitación e inhibición. Ambos procesos son necesarios para que un animal logre adaptarse a su ambiente, para aprender, desarrollar habilidades y tareas en función de su desenvolvimiento. Estos procesos tienen lugar en la corteza cerebral, como ha sido demostrado en estudios fisiológicos. La fuerza y balance de estos procesos, como también la velocidad de movilidad entre ellos, es lo que dio a Pavlov el criterio de separación para sus tipos temperamentales.
Los perros que mostraron procesos de excitación e inhibición débilmente desarrollados, fueron clasificados como "tipos débiles". Corresponde a ellos el nombre de tipo melancólico . Al ser identificados por la debilidad de los procesos de su sistema nervioso, ellos nunca podrán funcionar bien en su medioambiente. Cualquier grado de dificultad al desarrollar una tarea los lleva a fallar. Ellos normalmente muestran inclinación al comportamiento pasivo y reacciones débiles. Las tendencias de evitación y fuga son pronunciadas. A menudo parecen inhibidos, ansiosos e inseguros, lo cual es resultado de esta debilidad de los procesos de su sistema nervioso. Generalmente tienen umbrales bajos de estimulación.


Los "tipos fuertes" se dividen en tres categorías diferentes.


Primero tenemos el tipo "fuerte, excitable y desequilibrado". Este tipo se conoce como tipo colérico . Aquí vemos procesos de excitación fuertemente desarrollados, al mismo tiempo que débiles procesos de inhibición. Ellos a menudo parecen ingobernables y fuera de control. Tienen tendencias agresivas y son perros muy activos. Sus respuestas a comandos y señales de mano que gatillan procesos de excitación son muy rápidas. Pero la precisión en la ejecución de las tareas requeridas es a menudo pobre, ya que los procesos de inhibición (bloqueo) están débilmente desarrollados y los procesos de excitación los dominan. Dicho de otro modo, les cuesta diferenciar claramente entre las tareas. La reacción de defensa activa es pronunciada. Estos perros parecen irascibles (rápidos para enfurecerse o irritables). Ellos tienen bajos umbrales de estimulación.


En segundo lugar tenemos al tipo "fuerte, balanceado y móvil". Este se conoce como tipo sanguíneo . La palabra balanceado se refiere al balance entre un fuerte proceso de excitación y un también fuerte proceso de inhibición. Estos perros desarrollan todas las tareas muy rápido y con gran precisión, raramente cometen errores y aprenden muy deprisa. Si tienen los atributos apropiados para el trabajo de protección, resultan excelentes prospectos tanto para servicio (policial) como para el deporte. Generalmente tienen umbrales de estimulación de nivel medio.


En tercer lugar tenemos al "tipo fuerte, balanceado y lento", conocido como tipo flemático . Ellos tienen procesos de excitación e inhibición fuertemente desarrollados y un buen balance entre ambos. La designación de "lento" responde a una lenta movilidad entre los dos procesos. Estos perros son generalmente descritos como calmados. Trabajan con consistencia pero lentamente. Requieren de estimulación fuerte para permanecer motivados y de repetición del estímulo. Su potencial de desempeño es limitado debido a su lenta movilidad. Tienen umbrales altos.

Espero esto entregue al lector un poco de entendimiento acerca de los tipos básicos de temperamento que han conducido hasta el término nervio. Naturalmente todavía hay muchas diferencias dentro de cada tipo. Nuevamente, me gustaría subrayar que, mientras más detallada sea una evaluación, mejor.


Ahora que sabemos de donde viene el vocablo en cuestión, examinaremos que es lo que deberíamos mirar cuando discutimos los nervios de un perro. Una gran equivocación es la de confundirlo con los umbrales de estimulación que un perro pudiera exhibir. Un bajo umbral no significa que un perro tenga nervios débiles, pero es probable que dicho perro sea más reactivo que uno con umbrales más altos. Sin embargo es necesario evaluar las reacciones en forma separada para determinar la fortaleza de cada perro.


Otra característica que es a menudo mal interpretada es el nivel de actividad de un perro v/s su tranquilidad. Con frecuencia se dice que los perros calmados e incluso pasivos tienen buenos nervios, en circunstancias que, mientras el tipo calmado es uno de los tipos fuertes, ciertamente no es el trabajador más deseable. El tipo pasivo es, en realidad, más a menudo perteneciente al tipo débil que a ninguna otra cosa. Me gustaría dar más elementos para reflexionar sobre este tópico mencionando los descubrimientos que realizó el conductista Krushinsky durante el entrenamiento de los "perros anti-tanque" en la guerra. Estos perros eran adiestrados para correr debajo de los tanques con una carga de explosivos amarrada a sus espaldas y permanecer ahí hasta la detonación de los mismos. Poniendo a un lado los aspectos destructivos e inhumanos de semejante utilización de los perros, es necesario decir que era una tarea extremadamente difícil de llevar a cabo para ellos. Aparte de las distracciones del ruido de la batalla, olores y gente por todos lados, todo lo cual hacía muy dificultoso dirigir a los perros, ellos también tenían que superar su natural temor e inhibición para permanecer a unos pocos pasos de las orugas (ruedas en línea) de los tanques. Resulta evidente que lo único razonable aquí, es que los perros requeridos para este trabajo tenían que tener nervios excepcionalmente fuertes. Pero, para citar a Krushinsky: "es un error esperar el encontrar estos perros dentro de los tipos calmados y pasivos, por el contrario, todos ellos eran altamente excitables y muy activos." Esto no se hizo aparente, sin embargo, hasta que todos los candidatos que mostraron grandes resultados en el entrenamiento fueron también testeados en sus niveles de excitabilidad y actividad, mediante exámenes que midieron su facilidad de estimulación y movilidad física. Los resultados fueron sumamente claros, los perros que desarrollaban el trabajo en una forma rápida, confiable y precisa, bajo esas demandas extremas, eran todos perros que también exhibían unos altos niveles de actividad y excitabilidad ante bajos estímulos.


Entonces, todo lo que se habla acerca de los nervios en las discusiones que escucho, es bastante vago y no descriptivo en lo absoluto. El gusto personal de la gente en relación con cual tipo de temperamento (o tipo nervioso) prefieren, parece jugar un rol importante en la elección de cual adjetivo usar con la palabra nervio cuando llega el momento de describir a un perro. Insisto en que necesitamos de mucho más detalle en nuestras discusiones si queremos obtener un cuadro fidedigno y representativo del perro en cuestión.

Coraje

La palabra coraje implica la voluntad de enfrentar y soportar algo que es reconocido como potencialmente peligroso o dañino. Yo concuerdo con el Dr. F. Brunner en que esta es una descripción demasiado antropomórfica para ser usada en una discusión acerca de perros. Otra descripción de coraje es también valentía, la cual es bastante más útil en nuestro análisis. Incluso podríamos ir un poco más allá en la disección de la palabra para asegurarnos que las interpretaciones erróneas sean las menos posibles. El no mostrar comportamiento de fuga es, definitivamente, parte de lo que tratamos de decir cuando llamamos corajudo a un perro. Considero que un elevado umbral para estímulos que sean causantes de preocupación (o temor), puede dar también la apariencia de coraje. Este término es muy difícil de definir de modo que sea útil en el adiestramiento. Yo cambiaría el vocablo por completo y trataría de expresar lo que estamos tratando de decir con la palabra coraje, por un análisis cuantitativo de la tendencia del perro a mostrar comportamiento de evitación (este puede variar desde ninguno hasta fuga total). Nuevamente no estoy solo en esta idea, mi amigo Thomas Baumann ha desarrollado un sistema similar de clasificación en su test de carácter para perros de policía. Naturalmente hay más partes en lo que tratamos de decir con la palabra coraje, pero aquellas tienen más que ver con el instinto de presa y las particulares respuestas activas que un perro muestra en determinadas situaciones, porque cuando hablamos de coraje, esperamos que el perro haga algo y no sólo que no demuestre temor o se de a la fuga. Estas respuestas dependen más de los comportamientos activos que los perros muestran durante el trabajo. Hablaremos más acerca de ellos más adelante.

Audacia

Siento que tengo que mencionar el término audacia después de discutir el coraje. Muy a menudo son usados como la misma palabra. Cuando la gente dice coraje existe la implicación de tuvo que haber una confrontación o lucha para medir esta característica. Tenemos así la impresión de que el perro hizo algo "de frente al peligro". Audacia es una cualidad diferente. Yo pienso que se relaciona, mas bien, con el sentido de exploración de un perro y su curiosidad. Muchos perros pertenecientes a razas que son simplemente incapaces de realizar trabajo de protección, igual son audaces. Para tomar prestado de "Star Treck" (Viaje a las estrellas. - N. Del T) "Audazmente ir donde nadie ha ido jamás" , resume la característica bastante bien. Para describir un perro como audaz, tiene que ser inquisitivo y estar dispuesto a investigar las cosas que lo rodean. Puede sentirse inseguro respecto a ciertos objetos y otras cosas en su ambiente, pero el deseo de ver qué son y revisarlas, es lo que lo hace audaz. Podemos usar este término sin tocar el tema de cómo reaccionará el perro frente a una confrontación. Implica un cierto nivel de confianza, pero más aún describe un sentido activo de curiosidad que le permite explorar su ambiente en una forma audaz y acercarse así a cualquier cosa que le llame la atención.

Energía e hiperactividad

Estos términos son un poco míos. Quisiera describir brevemente que es lo que quiero decir con ellos. Durante el análisis de los nervios, hablé acerca de los niveles de actividad en los perros, ahí me refería a la excitación específica ante un estímulo. Ahora quiero mencionar que la excitación y actividad también pueden ocurrir no-específicamente. Perros energéticos e hiperactivos a menudo parecen tener un montón de instinto y fuertes impulsos. En estos casos me pregunto, ¿Qué instinto es? Bajo una examinación más cercana, encuentro que la energía del perro no está dirigida hacia nada en particular. El peor escenario es el de un perro que sólo es hiperactivo, lo que es el peor tipo de energía in-dirigida imaginable. En los seminarios me refiero a estos perros como ejemplos de Desorden de déficit atencional, porque de hecho es así como ellos se comportan: hiperactivos y completamente desenfocados. Con manipulación cuidadosa podemos contener esta energía y dirigirla mediante la canalización en un instinto. Esto es algo que no va a ocurrir por arte de magia, sino que es algo que nosotros, como adiestradores, tenemos que realizar. Es importante reconocer que dichas características existen, tienen que ser comprendidas y puestas en perspectiva para poder desarrollar una adecuada metodología de trabajo para un perro particular.

Conclusión

Esto me trae a la conclusión de la parte primera de este artículo. Fue ideado para tratar con conceptos generales que son importantes en la evaluación y el proceso de "leer a un perro". En la segunda parte me voy a referir a las respuestas reales ante los estímulos y a los impulsos, como la parte de trabajo dentro del proceso de evaluación.

Espero que me sigan en mi análisis.

Por Armin Winkler
traducción: Juan Sangüesa Massiel.


















 














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